Richard Strauss: Sinfonía doméstica

OSCyL, Damian Iorio
8 y 9 de Marzo de 2019

En 1898 Strauss se convirtió en director principal de la Royal Court Opera de Berlin, y una fotografía tomada en los primeros años del siglo XX, del compositor, su esposa Pauline y su hijo Franz, tomando el té en su elegante apartamento de Charlottenburg, parecen resumir su vida en aquel momento. Es evidente a partir de esa foto que el ya famoso músico disfrutaba de una existencia segura, repleta de satisfacción doméstica. Parece estar completamente en armonía consigo mismo y con el mundo, y es difícil imaginar que un individuo tan apacible, en tan solo unos años, escribiría la espantosamente violenta ópera Elektra. En 1902, Strauss decidió seguir el autorretrato de Ein Heldenleben con una obra sinfónica que representase la vida de hogar del héroe, la siguiente entrega de la autobiografía del ahora exitoso artista. “Mi próximo poema sinfónico representará un día de mi vida familiar. Será en parte lírico, en parte humorístico, una triple fuga reunirá a papá, a mamá y al hijo”, afirmó el compositor antes de la publicación de su Sinfonia doméstica. Un ambiente de gemütlichkeit [bienestar] impregna la obra, que está dedicada a “mi querida esposa y nuestro hijo”. Este es un idilio doméstico en el que “la cocina, la sala de estar y el dormitorio se ponen al descubierto ante todo el mundo” (en palabras de Romain Rolland).

Continuar leyendo

Anuncios

Richard Strauss: Una vida de héroe

OSCyL, Andrew Gourlay
4 y 5 de Octubre de 2018

No se armó un gran escándalo cuando, poco antes de su estreno en 1899, se supo que Richard Strauss había escrito  Ein Heldenleben (Una vida de héroe) a propósito de él mismo. Y aquellos que se  horrorizaron no deberían haberse sorprendido; después de todo, Richard Strauss podía  tener muchos defectos, pero la excesiva modestia no era uno de ellos. Quizás habrían pensado de otro modo si se hubieran dado cuenta de que Strauss no se tomaba tan en serio ni a sí mismo ni a sus héroes; al presentar  Ein Heldenleben, había dicho: “Dado que la Eroica de Beethoven es tan extremadamente impopular entre nuestros directores y, por lo tanto, rara vez se interpreta, estoy satisfaciendo una necesidad imperiosa al componer un poema sinfónico de larga duración titulado Una vida de héroe, que desde luego no incluye ninguna marcha fúnebre, pero sin embargo es en Mi bemol y con mucha trompa, ya que las trompas son, después de todo, lo apropiado para el heroísmo “.

Continuar leyendo