Rachmaninov: Sinfonía nº 3

OSCyL, Andrew Gourlay
26 y 27 de Enero de 2018

Rachmaninov y Ormandy

La tercera y última sinfonía de Sergei Rachmaninoff fue estrenada el 6 de noviembre de 1936 por la Orquesta de Filadelfia bajo la dirección de Leopold Stokowski. Exceptuando las reposiciones ocasionales efectuadas por Stokowski y su sucesor en la orquesta, Eugene Ormandy, la sinfonía no logró muchas audiciones en otros lugares, mientras su compositor continuaba prosperando y obteniendo reconocimiento como pianista, a menudo interpretando sus propias obras. Continuar leyendo

Anuncios

Rachmaninov: Concierto para piano nº 3

Nikolai Lugansky, OSCyL. Andrew Gourlay
26 y 27 de Enero de 2018

Rachmaninov estrenó el Tercer Concierto en Nueva York con la Orquesta Sinfónica de Nueva York, dirigida por Walter Damrosch, el 28 de noviembre de 1909. El Enero siguiente la interpretó con la Orquesta Filarmónica de Nueva York, dirigida por Gustav Mahler. Durante muchas décadas, el concierto fue ignorado por pianistas y público en general, en favor del Segundo, más compacto, más armonioso y estructuralmente más sólido. El tercero es una obra más profunda, llena de obstáculos para los virtuosos y de largas cadencias. Pero quedó socavado por los recortes que le obligaron a hacer a Rachmaninov, lo que, a corto plazo, sirvió para hacerlo más “programable ” en los conciertos, pero en última instancia, perjudicó su valor artístico. Desde el último cuarto del siglo XX, sin embargo, la mayoría de las interpretaciones del concierto han sido de la versión original, que dura alrededor de 45 minutos, cuando las versiones abreviadas restan hasta diez minutos del tiempo total de la partitura.

Continuar leyendo

Rachmaninov: La isla de los muertos

OSCyL, Andrew Gourlay
4 y 5 de Mayo de 2017

Rachmaninov vio por primera vez la popular pintura de Arnold Böcklin, La Isla de los Muertos, en una reproducción en blanco y negro el año 1907 en París. Y se quedó tan fascinado por esa misteriosa imagen, con el solitario bote portando un ataúd hacia la isla,  que empezó a escribir sobre él casi de inmediato, sin siquiera esperar a ver el original a todo  color. Cuando más tarde viajó a Leipzig para ver una de las cinco versiones diferentes que Böcklin pintó de La Isla de los Muertos, comentó que nada podía igualar su primera impresión. Incluso sugirió que tal vez nunca habría compuesto La isla de los muertos si hubiera visto esa pintura primero. (El cuarto lienzo de Böcklin fue destruido en la Segunda Guerra Mundial, otra de las pinturas perteneció a Hitler durante muchos años, ahora se encuentra en la colección de la Galería Nacional de los Museos Estatales de Berlín).

Continuar leyendo