Otro Magnífico programa y otro magnífico concierto de la OSCyL, con Josep Pons y el bandoneonista Pablo Mainetti

oscyl-programa-7-16-17-web_page001

Desde la feria popular de una plaza de San Petersburgo hasta un angustioso apartamento prostibulario en cualquiera de las agitadas calles de Nueva York, todos los colores y los ritmos, todo el humor, la poesía, el dramatismo y la violencia de Petrushka y de El mandarín maravilloso, se vivieron anoche en el Auditorio en unas magníficas interpretaciones de la OSCyL, muy bien manejada por Josep Pons, especialmente espectacular en las transiciones de la obra de Stravinsky, cuando emergen de la orquesta nuevas melodías, en los contrastes dinámicos y en la unanimidad que obtuvo de la orquesta a lo largo de todo el concierto.  Continuar leyendo

Stravinsky: Petrouchka (Suite de 1947)

OSCyL, Josep Pons
19 y 20 de Enero de 2017

petrouchka

Petrouchka fue el segundo ballet de Igor Stravinsky para los legendarios Ballets Rusos de Sergei Diaghilev, entre el deslumbrante Pájaro de fuego de 1910 y la revolucionaria Consagración de la primavera de 1913. La obra fue concebida originalmente como un concierto para piano y orquesta. El piano destaca en el ballet, que pone en escena una historia sobre un títere que cobra vida.

Continuar leyendo

Pons no remata con la “Trágica” de Mahler la gran temporada de la OSCyL

oscyl-programa-20-15-16

Pocas veces habrá sido recibida la OSCyL con tantos y tan prolongados aplausos como los que se escucharon anoche mientras iba entrando en el escenario, con el recuerdo de la extraordinaria Consagración de la Primavera que nos habían regalado en el anterior concierto, y agradeciendo toda su magnífica temporada. Y tampoco muchas veces habrá parecido ese escenario tan hecho a la medida de los más de cien músicos que la formaban ayer, de modo que, con Josep Pons y la “Trágica” de Mahler por delante, la sesión prometía. Y, vistos los aplausos cosechados al final, cumplió para el público.

Continuar leyendo

Un fantástico y estremecedor Barbazul

Barbazul Delibes Valladolid

Desde la introducción, magníficamente recitada en castellano por una voz en off, hasta el último de los silencios de la obra, todo resultó estremecedor en este fascinante castillo de Bartok, una obra en la que no sé ver nada de nacionalismo pero sí mucho de la música que puebla los sueños y las cumbres borrascosas de las pesadillas. La OSCyL sigue en estado de gracia, pero la batuta de Josep Pons fue ayer determinante para que su respuesta nos dejase clavados en las butacas. Y si a la mezzo Sara Fulgoni, por lo demás estupenda, le faltó volumen, el barítono Robert Bork compensó con creces con su rotunda y tenebrosa voz y con una intensísima interpretación del terrorífico enamorado.

Un público tan numeroso como es habitual en los conciertos de la OSCyL, hizo salir al director y los solistas hasta cinco veces para recibir sus aplausos. También los merece quien decidió algo que a veces se olvida incomprensiblemente, y que sin la menor duda contribuyó en gran medida a que gozásemos de este sensacional concierto: Que el programa de mano incluyese el texto y su traducción; firmada, por cierto, por la página www.kareol.com, que parece contar con traductores muy creativos como puede deducirse de esta muestra:

Traducción

Pero que todos los males sigan siendo como éste.