Brahms: Sinfonía nº 1

OSCyL. Jukka-Pekka Saraste
21 y 22 de Octubre de 2016

johannes_brahms

Durante su vida, Brahms fue considerado como el principal heredero del legado musical de Beethoven, como el compositor que, más que ningún otro, se adentró en los ideales beethovenianos de mediados y finales del siglo XIX, de un exacerbado dramatismo musical en formas clásicas evolucionadas. (Esa opinión se sigue manteniendo generalmente hoy.) Las comparaciones con un artista tan grande como Beethoven pudieron ser halagadoras, pero también desalentadoras. En particular, el precedente del Beethoven sinfónico pesó sobremanera en la creación de la Primera Sinfonía de Brahms.

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Brahms: Sinfonía nº 4

Brahms

Aunque su catálogo enumera sólo cuatro sinfonías, Brahms escribió otras obras cercanas a ese género: Su Primer Concierto para piano lo planeó de hecho como una sinfonía, y al segundo (que es en cuatro movimientos) se le ha llamado una sinfonía con piano obbligato. Aunque la segunda y tercera sinfonías fueron presentadas en Viena, Brahms decidió probar su Cuarta Sinfonía fuera de la ciudad. Él mismo dirigió el estreno (en octubre de 1885) con la Orquesta de la Corte de Meiningen, y el público se mostró entusiasmado. Viena no fue tan receptiva cuando la obra se presentó allí un par de meses más tarde. El hecho es que, apenas diez años después de estrenar su primera sinfonía, Brahms había escrito la última. Dos años más tarde llegaba el Doble Concierto, cuyas dos partes para solistas (violín y violonchelo) nos recuerdan la vieja forma de sinfonía concertante, pero sinfonías no habría más.

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Brahms: Doble concierto

Amanda Forsyth, Pinchas Zukerman. OSCyL, Pinchas Zukerman
19 y 20 de Febrero de 2016

Brahms y Joachim

Brahms se refirió a su Doble Concierto con palabras como “gracioso”, “divertido”, “loco” y “travieso”, que no son precisamente las que vienen a la cabeza escuchando la pieza. El Doble Concierto es una obra titánica que parece estar tallada en granito musical. Los pasajes orquestales son imponentes y están escritos con una severidad casi espartana, y la escritura para los solistas es dura, casi áspera en algunos momentos. La obra es una de las últimas incorporaciones al gran repertorio de conciertos del siglo XIX que se remontan a Beethoven, y lo construyó en la clásica tradición de concierto de Mozart. Difícilmente una “travesura”.

De hecho, las razones que originaron el Doble Concierto difícilmente podrían ser más graves. Brahms había roto con su amigo y colaborador de toda la vida, el violinista Joseph Joachim, en 1880. Joachim sospechaba que su esposa tenía un romance con el editor de Brahms, Fritz Simrock. Pero Brahms creyó en las protestas de inocencia de Frau Joachim, y su posición provocó una ruptura entre el compositor y violinista. El nombre de Joachim aparece en cartas que Brahms escribió durante la composición del Doble Concierto, a pesar de que los dos no se habían vuelto a hablar.

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Brahms: Concierto para violín

Vilde Frang, OSCyL, Jaime Martín.
7 y 8 de Mayo de 2015

Joseph Joachim y Johannes Brahms se hicieron al instante amigos cuando se conocieron en mayo de 1853. Ambos hombres estaban en la veintena, pero mientras Brahms era un desconocido, con toda su gran música aún por llegar, Joachim ya era una celebridad, el violinista más brillante y prometedor del entorno. Joachim describió a Brahms como “puro como un diamante, suave como la nieve”, recordándonos que la familiar figura corpulenta del compositor y su espesa barba fueron adquisiciones posteriores. Unidos por la música, se convirtieron en confidentes íntimos, disfrutando mutuamente de su compañía y compartiendo las cosas que amaban. Fue Joachim quien insistió en que Brahms conociese a los Schumann, una visita que cambió la vida del joven compositor: Robert escribió su última crítica presentando a Brahms al público, y Clara se convirtió en una confidente y una valiosa colega, si no más. Continuar leyendo