Berlioz: El carnaval romano (2*)

OSCyL, Leonard Slatkin
10 y 11 de Enero de 2020

Una pieza difícil para los músicos. Cuando compositores como Berlioz escribían, establecieron estándares de conjunción orquestal y brillo de los solistas que muchas orquestas de la época no podían satisfacer. Hoy en día, el nivel de los instrumentistas es mucho más alto, aunque El Carnaval Romano todavía saca algún chirrido aquí o allí de los mejores grupos. Este festival brillante y parlanchín se compuso para abrir el segundo acto de la ópera de Berlioz, Benvenuto Cellini. Comienza con una insinuación del inminente carnaval, luego pasa a una extensa sección lenta que usa música cantada como dúo de amor en el Acto I de la ópera, aquí asignada al corno inglés [1:24] Solo después de esto se impone el carnaval, y hay que fijarse en cómo el llamativo alboroto se cuela en la lenta música de amor [3:30]. ¿Quién puede resistir el ¡ping! del triángulo? El amor puede,  el dúo de los amantes se desvanece ignorando la insistente algarabía de carnaval que suena a la vez, un delicioso momento  muy berlioziano. Pronto, los amantes ceden a la diversión [4:59], y la obertura se expande en todas las direcciones para cumplir con su título.

Ethan Mordden. A guide to Orchestral Music.

 

Continuar leyendo

Berlioz: Sinfonía fantástica (2*)

OSCyL, Lucas Macías
3 y 4 de Mayo de 2019

No puede haber duda de que Hector Berlioz fue un genio, pero ser un genio no siempre garantiza un paso tranquilo por la vida. Su biografía da para una lectura extraordinaria, especialmente los relatos extraídos de sus Mémoires, bellamente escritos y a menudo hilarantes, que han sido capturados vívidamente en la traducción inglesa de David Cairns [y de forma no menos magistral por Enrique García Revilla en la reciente española]. Su padre era médico en una ciudad no muy lejana de Grenoble, a la vista de los Alpes; asumiendo que su hijo seguiría su misma profesión, cualquier inclinación musical fue básicamente ignorada. Como resultado, Berlioz nunca aprendió a tocar más que unos pocos acordes en el piano, y sus habilidades prácticas como intérprete se limitaron a recibir algunas lecciones de flauta y guitarra. Esos poco ortodoxos antecedentes musicales seguramente contribuyeron a su inconformista lenguaje musical. Fue enviado a Paris para asistir a la escuela de medicina, odió la experiencia y, en cambio, se matriculó en estudios musicales privados y, a partir de 1826, en estudios de composición en el Conservatorio de París. El sello de calidad para todos los estudiantes de composición del Conservatorio era el Premio de Roma, y ​​en 1830 (en su cuarto intento consecutivo) fue finalmente galardonado con ese premio.

Continuar leyendo

Berlioz: El carnaval romano

OSCyL, Andrew Gourlay.
5 y 6 de Octubre de 2017

Corteo di Maschere a piazza Colonna Durante il Carnevale (Francesco Muccinelli)

Las melodías de El carnaval romano de Hector Berlioz se escucharon por primera vez en público cuando su ópera Benvenuto Cellini se estrenó en París, en Septiembre de 1838, bajo la batuta de François-Antoine Habeneck. Y quizás nunca hubiesen llegado a dar lugar a esa pieza de concierto independiente si el genio y la figura de Berlioz se hubiesen resignado ante la dirección de Habeneck del “saltarello”, la danza que en la ópera acompaña la fiesta en la Piazza Colonna. Así lo explicó en sus Memorias*:

Continuar leyendo

Berlioz: Sinfonía Fantástica

3 y 4 de Noviembre de 2016
OSCyL, Andrew Gourlay

Programa Fantástica

Berlioz escribió las notas del programa de su Fantástica en dos ocasiones, en los programas de 1845 y 1855. La diferencia más sustancial entre ambos textos es precisamente la importancia que da a su programa, que en el segundo pierde la categoría de “indispensable” para la comprensión de la obra. Otra novedad, menor, es que, según este último, el protagonista se halla bajo los efectos del opio desde el principio. Por lo demás, las diferencias son mínimas, y en el último movimiento no las hay.

Continuar leyendo