Mahler: Sinfonía nº 4

Belén Alonso. OSCyL, Eliahu Inbal
17 y 18 de Mayo de 2019

Los mundos de la canción y la sinfonía se entrelazan regularmente en la obra de Gustav Mahler. No nos sorprendemos cuando sus sinfonías rompen en una canción, y sabemos que ciertos movimientos puramente instrumentales son arreglos de canciones anteriores. Uno de sus últimos trabajos, Das Lied von der Erde, es de hecho una canción y una sinfonía, el inevitable clímax de una carrera que continuamente reorganizaba y mezclaba géneros en su búsqueda de la forma ideal para decir lo que sólo Mahler podía decirnos.

Aún así, es difícil entender cómo una pequeña canción, “Das himmlische Leben” (La vida celestial), la que sirve como final de esta sinfonía, pudo haber inspirado, influenciado y configurado música tan importante. En una ocasión, Mahler comentó que “Das himmlische Leben” había dado lugar  a cinco movimientos sinfónicos diferentes, pero ni siquiera esa afirmación da medida del papel central que desempeñó la canción en su producción en el transcurso de una década.

Continuar leyendo

Anuncios

Chopin: Concierto para piano nº 2

Ivo Pogorelich. OSCyL, Eliahu Inbal
17 y 18 de Mayo de 2019

En septiembre de 1831, Chopin llegó a París, el hogar de Berlioz, Rossini y Liszt, de los escritores Honoré de Balzac y Victor Hugo  y de los pintores Jean-Baptiste Corot y Eugène Delacroix. Entró en compañía de gigantes y silenciosamente tomó la ciudad al asalto.

Pocos compositores han alcanzado su propio paso tan pronto. Chopin ya era una especie de celebridad cuando se mudó a París a la edad de veintiún años, dejando atrás su Polonia natal y su nombre de pila, Fryderyk Franciszek (rápidamente cambiado por Frédéric). Tres meses después de la llegada de Chopin, Robert Schumann escribió una reseña de las variaciones recientemente publicadas por Chopin sobre “Là ci darem la mano” del Don Giovanni de Mozart, que incluía la ahora famosa frase: “¡Descubrirse, caballeros: Un genio!” Chopin aún no había tocado una sola nota ante el público parisino.

Continuar leyendo

Berlioz: Sinfonía fantástica (2)*

OSCyL, Lucas Macías
3 y 4 de Mayo de 2019

No puede haber duda de que Hector Berlioz fue un genio, pero ser un genio no siempre garantiza un paso tranquilo por la vida. Su biografía da para una lectura extraordinaria, especialmente los relatos extraídos de sus Mémoires, bellamente escritos y a menudo hilarantes, que han sido capturados vívidamente en la traducción inglesa de David Cairns [y de forma no menos magistral por Enrique García Revilla en la reciente española]. Su padre era médico en una ciudad no muy lejana de Grenoble, a la vista de los Alpes; asumiendo que su hijo seguiría su misma profesión, cualquier inclinación musical fue básicamente ignorada. Como resultado, Berlioz nunca aprendió a tocar más que unos pocos acordes en el piano, y sus habilidades prácticas como intérprete se limitaron a recibir algunas lecciones de flauta y guitarra. Esos poco ortodoxos antecedentes musicales seguramente contribuyeron a su inconformista lenguaje musical. Fue enviado a Paris para asistir a la escuela de medicina, odió la experiencia y, en cambio, se matriculó en estudios musicales privados y, a partir de 1826, en estudios de composición en el Conservatorio de París. El sello de calidad para todos los estudiantes de composición del Conservatorio era el Premio de Roma, y ​​en 1830 (en su cuarto intento consecutivo) fue finalmente galardonado con ese premio.

Continuar leyendo

Franz y Karl Doppler: Fantasía Rigoletto

Clara Andrada, Emmanuel Pahud. OSCyL, Lucas Macías
3 y 4 de Mayo de 2019

Los hermanos Franz y Karl Doppler, ambos flautistas y compositores, fueron muy populares en la Europa romántica de mediados del XIX, interpretando y componiendo música de salón a menudo inspirada en melodías de óperas de la época, transcripciones y popurrís entre los que destacó su Fantasía Rigoletto, sobre la ópera de Verdi, escrita para dos flautas y piano y arreglada posteriormente con acompañamiento orquestal.