Estupenda Bakanova, triste Mozart de la OSCyL con Spinosi

OSCYL-PROGRAMA-08-15-16

En las notas al programa, Enrique Garcia Revilla (siempre claro, didáctico y de muy buen leer) aludía al activo que suponen las nuevas formas de interpretar a Mozart, algo que, con Spinosi en el podio, era mucho más que probable encontrar en el concierto de esta semana. Y sin embargo no ha habido nada de eso, ni en la Obertura de La flauta mágica, que ha parecido además como un primer ensayo, ni en la “Júpiter”, que ha resultado hasta tediosa. Y cuando Mozart resulta tedioso, es que algo ha andado mal.


Mala y desconcertante primera parte, la segunda ha sido muy agradable, con una alegre y contundente interpretación de la Obertura de La cenerentola de Rossini, una buena lectura de la refrescante Primera de Prokofiev, y, desde luego, la magnífica actuación de la soprano Ekaterina Bakanova, otra rusa dispuesta a conquistar los auditorios con su poderosa voz, su expresividad y sus dotes escénicas. Ha estado muy bien en el aria de Haydn, emocionantísima y a la altura de las mejores en La canción de la luna de Dvorak (que hubiese sido perfecta si las maderas no se hubiesen empeñado en discutirle el protagonismo en la melodía principal), y divertida, espectacular y generosa en Una voce poco fa de El barbero de Sevilla, que, con la complicidad de Spinosi, ha teatralizado con gran simpatía y ha rematado sosteniendo la última nota mientras daba lentamente una vuelta completa sobre sí misma. Llamativamente, en sus tres intervenciones, aprovechando su potencia y consciente seguramente de las virtudes acústicas del Auditorio, ha proyectado su voz hacia distintos sectores, cantando incluso de espaldas al público, dirigida a la orquesta. Y Spinosi, tras el buen Prokofiev que cerraba el concierto, la ha vuelto a traer a escena para que repitiese la Cavatina y recogiese los últimos aplausos de un público justamente enfervorizado.

2 Comentarios

  1. Admiro a Spinosi, mucho, y por descontado a la OSCyL, pero la unión de ambos no ha sido convincente. Coincido en todo contigo excepto en Prokofiev, en el que vi una orquesta un poco desnortada ante un director al que los profesores, si de ellos dependiese, creo, nunca elegirían como titular. Destaco el precioso timbre de la sección de violas. Inbal les hizo ponerse en pie.

    Me gusta

    • Pues lo que le faltaba al pobre. Yo lo conozco de unas grabaciones de ópera de Vivaldi que suenan de miedo, pero ayer fue una pena. Bueno, es lo que tiene el arte. No te voy a discutir lo de Prokofiev, que más sabrás que yo (no es difícil), pero a mí me gustó mucho, y no percibi nada extraño. Lo de las violas, je je, corporativismo, pero es verdad, y ayer, no sé si fue con Rossini, que una melodia pasa de los segundos a los primeros violines y luego a las violas, y sonaron muy elegantes y serias, comme il faut.

      Me gusta

Puedes dejar tu comentario aquí:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s