Beethoven: Sinfonía nº 5

OSCYL, Andrew Gourlay
5 y 6 de Octubre de 2015

Beethoven

De un dossier pedagógico del Teatro de la Ópera de Saint Ettiene:

La Quinta sinfonía de Beethoven tiene la misma vocación revolucionaria que la Heroica, no sólo en su escritura sino en su objetivo. Cuando la empezó a componer, Beethoven alimentaba la esperanza de instalarse en Paris y servir a la Revolución, y quería hacer de esta sinfonía su tarjeta de presentación. Eso no sucedió, pero él mantuvo su objetivo musical: Demostrar el poder creador de una simple fórmula rítmica, los famosos “golpes del destino”, las tres notas breves seguidas de una larga que se originan la partitura, y que son para Beethoven la traducción musical del pensamiento de Schiller, testimoniando la victoria del hombre sobre el sufrimiento y la muerte.

Allegro con brio

El primer movimiento presenta la tonalidad principal de la obra, Do menor, oscura y apasionada, muy conveniente para un tema revolucionario, y es como un lienzo enmarcado en el que circula el famoso motivo de los “golpes del destino” que inicia el movimiento y es retomado obstinadamente por la orquesta para enlazar sus distintas secciones.

Andante con moto

Empieza con una larga frase lírica de violas y violoncelos al unísono. Cuando entran las maderas, la atmósfera se hace campestre, pero enseguida, los acordes disonantes en fortissimo de toda la orquesta, recuerdan el carácter revolucionario de la obra. Hasta el final, alternarán episodios dulces y pastorales con otros más agitados y triunfantes.

Allegro

Este nuevo movimiento vivo debuta con una frase tocada en pianissimo por las cuerdas graves, tras el que resuena el estruendoso motivo del destino, expuesto en fortissimo por las trompas. Una nueva tensión se instala así entre elementos muy contrastados. Luego, el material temático se desarrolla a modo de fuga, en cuyo origen se halla siempre el motivo de los “tres golpes”, desgranado a lo largo de todo el movimiento

Allegro

Debutando con una marcha triunfal tocada fortissimo por una orquesta extremadamente brillante, en este último movimiento se añaden tres nuevos instrumentos: El pícolo, tres trombones y un contrabajo. Estos instrumentos, muy ligados a la música de banda y por tanto al aire libre, participan así del carácter revolucionario de la obra, trasladando la acción musical fuera de la sala de conciertos y situando a la audiencia en el corazón de la revuelta popular, marchando todos juntos, afuera, hacia una forma de apoteosis musical y humana.

-♦-

Aquí se puede disfrutar de un estupendo escrito de Phillip Huscher sobre la Quinta.

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