Inbal clausura la temporada dirigiendo una magnífica Séptima de Mahler

OSCYL-PROGRAMA-20-14-15

Programar la séptima de Mahler para el último concierto de la temporada es una declaración de intenciones. Y, a juzgar por la respuesta del público, la apuesta ha sido un gran acierto. Claro que las cartas estaban marcadas, porque Eliau Inbal es un reconocido mahleriano que, cercano ya a los ochenta, demostró ayer seguir en plena forma, recreando magistralmente ese torrente de belleza con el que Mahler enviaba su música y la música al infierno. Y también porque la OSCyL no es una orquesta cualquiera, y todas sus secciones supieron aprovechar el regalo de esa sinfonía, y todas las intervenciones de los solistas fueron espléndidas, especialmente memorables la del trompa José Manuel Asensi al anunciar la primera Nacthmusic y las del clarinete José Franch-Ballester cerrando la segunda. Y también por la extraordinaria acústica del Delibes, y también por las excelentes notas del programa de mano de Inés Mogollón, todo triunfos para que una obra tan controvertida como la séptima de Mahler fascinase ayer al auditorio. Triunfos a los que los abonados de de proximidad añadían, además del coloquio previo, uno de los muy didácticos videos con que Sofia Martinez Villar aprovecha y ameniza sus desplazamientos presentando las obras del concierto, y que merecerían mayor publicidad. A todos, muchísimas gracias por hacernos disfrutar de este magnífico colofón a una magnífica temporada.

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Mahler: Sinfonía nº 7

OSCyl, Eliau Inbal.
19 y 20 de Junio de 2015
La ronda de noche (Rembrandt)

La ronda de noche (Rembrandt), que al parecer inspiró la primera Nachtmusic de la Séptima sinfonía de Mahler

La Séptima de Mahler sorprende por un atrevimiento experimental que, al modo de Mozart, toma una apariencia amable. Esto, a pesar de la visión que proyecta sobre la vida: una visión desengañada que continúa el mensaje de la Sexta. Sus cinco movimientos presentan una forma cíclica. En medio, un siniestro Scherzo hace de eje de simetría de toda la sinfonía. A cada lado, un nocturno. En los extremos, el primer movimiento y el Finale empiezan y terminan la obra desde la desesperanza.

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